La elección de las rayas para los presidiarios respondía a múltiples razones. Una es de orden práctico ya que se hace más fácil reconocer a un preso fugado en la distancia, además el tejido con que se confeccionaban era corriente y barato. Otra razón es que en la edad media las rayas designaban a los marginales, extranjeros y maleantes. En el siglo XVII sólo lo vestían los sirvientes, los músicos, los enfermos de lepra y los saltimbanquis. a finales del siglo XVIII se introdujeron como estampado del atuendo presidiario, pero sólo en las colonias británicas de castigo y de allí se extendió a otras prisiones.