lunes, 11 de junio de 2018

97. CUERNOS

Una probable explicación del cornudo y sus cuernos, la relaciona con Andrónico I, emperador de Bizancio que reinó durante dos años y fue nieto de Alejo I (Comneno). Gran parte de su vida sufrió las consecuencias de su propia conducta, harto licenciosa. Pasó doce años en prisión, hasta que en un intento de recuperar el poder, fue derribado por Isaac Angelus y asesinado por la multitud enfurecida. Acostumbraba a elegir a sus amantes entre las esposas de los dignatarios de la corte. Como forma de recompensa, se regalaba al esposo un extenso territorio o parque de caza y como símbolo de su nueva propiedad, el beneficiario podía clavar las astas de un ciervo sobre la puerta de su residencia. Todo aquel que pasaba por una puerta así cornificada, podía hacerse una idea bastante clara del grado de fidelidad conyugal de ese hogar.

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