Mi madre y mi abuela decían "póngase unas garras", buscando el pasaje de los aforismos debí referirme al Quijote de Cervantes pero no lo hallé. Luego oiría que a principios del siglo XX se usaron unos zapatos con estoperoles que se amarraban muy bien a los pisos de tierra de la época. Imagínense cómo se volvían estos con el tiempo y el efecto de un zapatazo: "unas garras" casi literal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario